
Llegacomo un regalo.
Y se gana su sitio desde el primer baño: la primera caricia suave al salir del agua.
Ver los diseñosHechas para los momentos más suaves
Toallas con capucha y toallitas de bambú, delicadas con la piel de tu bebé.
Conoce a la familia.
Elige el personaje que tu bebé querrá abrazar primero.
Arropado, no solo seco.
El agua no se queda en la superficie.
Penetra en profundidad.
Hasta el corazón de la fibra de bambú.
500 g/m² · 70 % bambú · 30 % algodón
Así es al tacto, de verdad.
La mayoría de las toallas solo secan. Esta abraza.
Lo notas antes incluso de que roce su piel: suave entre las manos, tan ligera que envuelves a tu bebé con un solo gesto, y tan mullida que esa carita recién bañada, bajo la capucha, se relaja sin más.
Parece un regalo, a la vista y al tacto. Y para la persona adecuada, es exactamente eso.
El baño es un alboroto. Este momento no tiene por qué serlo.
Hay un instante en el que el agua ya no está, el aire se enfría y tu bebé levanta la mirada para ver qué viene ahora. Ese instante lo es todo. Una capucha grande y calentita le cubre el pelo mojado, la toalla se cierra a su alrededor y el día baja la voz. Notas cómo se va abandonando en tus brazos: tranquilo, en calma, tuyo.
Cada personaje, imposible no quererlo.
Bambú por su suavidad. Algodón por su resistencia. Juntos, para una piel recién estrenada.
Sobre una piel tan delicada, el bambú aporta una suavidad que notas nada más tocar la toalla. Absorbe el agua enseguida y ayuda a que tu bebé no se enfríe. El algodón va entretejido en la tela para que conserve la forma mientras envuelves y arropas.
La suavidad natural del bambú, en equilibrio con la resistencia del algodón: así sigue maravillosamente suave, lavado tras lavado.
Una suavidad que se nota.
El regalo para bebé que se sigue usando mucho después de desenvolverlo.
Los padres primerizos reciben ropita diminuta, juguetes repetidos y detalles para la habitación que quizá nunca lleguen a usar. Una toalla con capucha suave es otra cosa: entra en una rutina que se repite una y otra vez.
Sin tallas ni temporadas que acertar. A diferencia de la ropa, no depende de la edad, la talla ni la época del año.
Pensada para el baño de cada día. Pasa a formar parte de la rutina, en vez de ser otro detalle bonito que acaba en una estantería.
Se nota que es especial. Lo bastante suave para una piel delicada, lo bastante bonita para regalar y lo bastante práctica para usarla a diario.
Útil. Bonita. Fácil de regalar.
El bambú aporta la suavidad. El algodón, la resistencia.
Y entonces, las luces bajan.
No es solo una toalla. Es todo un ritual antes de dormir.
MiniBoo es el broche final del día, suave y cálido, del tacto del bambú a la caja lista para regalar. Dentro de cada una va una pequeña tarjeta de agradecimiento con un código.
Escanéalo y se abre una página privada con diez nanas para escuchar o descargar y diez cuentos animados para ver y escuchar antes de dormir. Arropa a tu pequeño con la capucha calentita, léele un cuento, deja que suenen las canciones suaves y nota cómo toda la casa se queda en silencio.
Producidas por un equipo de audio profesional, para acompañar a tu bebé hacia una noche tranquila y serena.
Más de un millón de familias ya tienen MiniBoo en casa.
Más de 1.000.000 de toallas en hogares de todo el mundo
Al final del día, el momento más dulce es más o menos así: una toalla calentita, un bebé tranquilo y unos padres sin prisa. Nos encantaría que MiniBoo formara parte también de tus noches.
Baños de cinco estrellas.
Llévate un trocito de esta historia a casa, empezando por una toalla.
Elige un personaje, compara las tallas y encuentra la que mejor encaja.
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